EN BUSCA DE LO QUE NOS UNE Y NOS HACE HERMANOS: CRISTO

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¡Me gustaría amar como Él me ama!

domingo, 15 de diciembre de 2013

ANTÍFONAS DE LA OHHH, PARA ORAR DEL 17 AL 23 DE DICIEMBRE

Las antífonas de la O son siete, y, como Iglesia orante, cantaremos con el Magnificat del Oficio de Vísperas desde el día 17 hasta el día 23 de diciembre. 
Con  ellas llamamos a Nuestro Mesías, recordando las ansias con que era esperado por todos los pueblos antes de su venida.
Se llaman así porque todas empiezan en latín con la exclamación «O», en castellano «Oh». También se llaman «antífonas mayores».
Fueron compuestas hacia los siglos VII-VIII, y son un magnífico compendio de la cristología más antigua de la Iglesia, y a la vez, un resumen expresivo de los deseos de salvación de toda la humanidad, tanto del Israel del Antiguo Testamento como de la Iglesia del Nuevo Testamento
Estas breves oraciones dirigidas a Cristo Jesús, condensan el espíritu del Adviento y la Navidad, la admiración de la Iglesia ante el misterio de un Dios hecho hombre, la comprensión cada vez más profunda de su misterio, y la súplica urgente: «ven»
         Cada antífona empieza por una exclamación, «Oh», seguida de un título mesiánico tomado del Antiguo Testamento, y termina siempre con una súplica:ven y no tardes más.
            Leídas en sentido inverso las iniciales latinas de la primera palabra después de la «O», dan el acróstico «ero cras», que significa «seré mañana, vendré mañana», que es como la respuesta del Mesías a la súplica de sus fieles.
I – 17 de diciembre 

O
 SAPIENTIA, quae ex ore Altissimi prodiisti, 
attingens a fine usque ad finem fortiter suaviterque disponens omnia:
 
veni ad docendum nos viam prudentiae.
 
Oh Sabiduría que sales de la boca del Altísimo (Eclesiástico 24, 3),
 
te extiendes hasta los confines del mundo y dispones todo con suavidad y firmeza (Sabiduría 8, 1):
 
ven a enseñarnos el camino de la prudencia (Proverbios 9, 6).
 


II – 18 de diciembre
 

O
 ADONAI, dux domus Israel, 
qui Moysi in igne flammae rubi apparuisti, et in Sina legem dedisti:
 
veni ad redimendum nos in brachio extenso.
 
Oh Señor (Éxodo 6, 2 Vulgata), guía de la casa de Israel,
 
que apareciste ante Moisés en la zarza ardiente (Éxodo 3, 2) y en el Monte Sinaí le diste la Ley (Éxodo 20):
 
ven a liberarnos con brazo poderoso (Éxodo 15, 12-13).
 


III – 19 de diciembre
 

O
 RADIX Iesse, qui stas in signum populorum, 
super quem continebunt reges os suum, quem gentes deprecabuntur:
 
veni ad liberandum nos, iam noli tardare.
 
Oh Raíz de Jesé, que te elevas como bandera de los pueblos (Isaías 11, 10),
 
callan ante ti los reyes de la tierra (Isaías 52, 15) y las naciones te invocan:
 
ven a liberarnos, no tardes (Habacuc 2, 3).
 


IV – 20 de diciembre
 

O
 CLAVIS David et sceptrum domus Israel, 
qui aperis, et nemo claudit; claudis, et nemo aperit:
 
veni et educ vinctum de domo carceris, sedentem in tenebris et umbra mortis.
 
Oh Llave de David (Isaías 22, 22), cetro de la casa de Israel (Génesis 49, 10),
 
que abres y nadie puede cerrar; que cierras y nadie puede abrir:
 
ven, libera de la cárcel al hombre prisionero, que yace en tinieblas y en sombras de muerte (Salmo 107, 10.14).
 


V – 21 de diciembre
 

O
 ORIENS, splendor lucis aeternae et sol iustitiae: 
veni et illumina sedentem in tenebris et umbra mortis.
 
Oh Sol que naces de lo alto (Zacarías 3, 8; Jeremías 23, 5), esplendor de la luz eterna (Sabiduría 7, 26) y sol de justicia (Malaquías 3, 20):
 
ven e ilumina a quien yace en tinieblas y en sombras de muerte (Isaías 9, 1; Evangelio según san Lucas 1, 79).
 


VI – 22 de diciembre
 

O
 REX gentium et desideratus earum, 
lapis angularis qui facis utraque unum:
 
veni et salva hominem quem de limo formasti.
 
Oh Rey de los gentiles (Jeremías 10, 7), esperado por todas las naciones (Ageo 2, 7), piedra angular (Isaías 28, 16) que reúnes en uno a judíos y paganos (Epístola a los Efesios 2, 14):
 
ven y salva al hombre que has creado usando el polvo de la tierra (Génesis 2, 7).
 


VII – 23 de diciembre
 
O
 EMMANUEL, rex et legifer noster, 
expectatio gentium et salvator earum:
 
veni ad salvandum nos, Dominus Deus noster.
 
Oh Emmanuel (Isaías 7, 14), nuestro rey y legislador (Isaías 33, 22),
 
esperanza y salvación de los pueblos (Génesis 49, 10; Evangelio según san Juan 4, 42):
 
ven a salvarnos, oh Señor Dios nuestro (Isaías 37, 20).
 

FELIZ III SEMANA DE ADVIENTO, HERMANOS!!!! CAMINEMOS BUSCANDO SU ROSTRO!

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