EN BUSCA DE LO QUE NOS UNE Y NOS HACE HERMANOS: CRISTO

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¡Me gustaría amar como Él me ama!

martes, 26 de abril de 2011

LA VERDADERA ALEGRÍA...RESUCITAR !!!

PAZ Y BIEN!!!!
JESÚS HA RESUCITADO!!!!

...SOBRE TODO PARA QUE RESUCITEMOS CON ÉL haciéndonos un buen currículo para el Cielo, ese es nuestro gran trabajo de cristianos, pero el trabajo empieza aquí...

“... Vivan en paz entre ustedes... Les rogamos que reprendan a los que no hacen nada, animen a los que están desanimados, sostengan a los débiles, tengan paciencia con todos. Cuiden que nadie devuelva a otro mal por mal, sino procuren el bien, ya sea entre ustedes, ya sea con los demás. Estén siempre alegres, oren sin cesar, y en toda ocasión den gracias a Dios: ésta es, por voluntad de Dios, vuestra vocación de cristianos.”

Como nuestro hermano San Francisco...busco en mi vida encarnar la verdadera ALEGRÍA...

Y para mí este año, resucitar significa despertarme un día como hoy sin trabajo, y, a pesar de todo, sentir paz en medio de la jungla...por saber que Jesús no me abandona y ya me ha dado todo lo que necesito para pasar este día en su presencia...
Resucitar este año en mi vida es mirar la cara de mi madre y descubrir la presencia de Dios en ella, en ese amor que me  espera y me ama sin condiciones, sin tener que darle yo nada a cambio... sino mostrándome como soy en este momento...esté enferma o sana, tenga fuerza o  debilidad... comprendiendo la presencia de Jesús vivo en todo lo que me pasa...(Sólo Él sabe qué es lo bueno o lo malo, sólo Él puede juzgar lo que me pasa con su CORAZÓN)

Por tanto,...Resucitar es no volver a echar la culpa de mis problemas a Dios, sino acogerme a su inmenso AMOR, que actúa de manera muy distinta al que conozco en el mundo...

Resucitar significa esforzarme hoy por dar lo mejor de mí misma...por ofrecer mi vida al prójimo con el que voy a compartir este día...y darle todo el Bien que he recibido, aunque no sea recompensada...

Resucitar es sembrar el corazón recibido de Jesús y esperar los frutos con alegría (a lo mejor no los vemos en este mundo, porque son demasiado bellos para habitar en él y necesitan ser disfrutados eternamente en el CIELO)

Resucitar significa esforzarme al máximo en mis tareas cotidianas realizándolo todo como si me estuviera contemplando desde el Cielo mi verdadera familia (la que ya ha sido glorificada por el PADRE)...haciéndolo todo en su máxima expresión para la eternidad, no para un interés ni un fin creado con fecha de caducidad aquí en la Tierra...

Resucitar es pensar en que todo lo que haga puede servir para el bien de mis hermanos y hermanas...tarde o temprano...

Resucitar es tener la certeza de que me queda un día menos para volver al Paraíso, mi verdadera casa...

Resucitar es amar y orar en cada acción de mi vida...

Resucitar con Jesús es encarnar la Verdadera Alegría que el hermano San Francisco nos dejó por escrito en estos pasajes tan necesarios de su Espejo de Perfección...

Este es mi regalo de resurrección, de encuentro con Jesús, como maría Magdalena, así es como desde estos medios virtuales comparto con vosotros/as lo que significa resucitar para mí:


El bienaventurado Francisco, en Santa María, llamó a fray León y le dijo: 
- Hermano León, escribe cuál es la verdadera alegría:
Si viene un mensajero y dice que todos los maestros de París han ingresado en la Orden... Escribe: esa No es la verdadera alegría. Y que también, todos los prelados ultramontanos, arzobispos y obispos; y que también, el rey de Francia y el rey de Inglaterra. Escribe: No es la verdadera alegría.

También, que mis frailes se fueron a los infieles y los convirtieron a todos a la fe; también, que tengo tanta gracia de Dios que sano a los enfermos y hago muchos milagros: Te digo que en todas estas cosas no está la verdadera alegría.

Pero ¿cuál es la verdadera alegría?
Vuelvo de Perusa y en una noche profunda llegó acá, y es el tiempo de un invierno de lodos y tan frío, que se forman canelones del agua fría congelada en las extremidades de la túnica, y hieren continuamente las piernas, y mana sangre de tales heridas. Y todo envuelto en lodo y frío y hielo, llego a la puerta, y, después de haber golpeado y llamado por largo tiempo, viene el hermano y pregunta: ¿Quién es? Yo respondo: El hermano Francisco. Y él dice: Vete; no es hora decente de andar de camino; no entrarás. E insistiendo yo de nuevo, me responde: Vete, tú eres un simple y un ignorante; ya no vienes con nosotros; nosotros somos tantos y tales, que no te necesitamos.  Y yo de nuevo estoy de pie en la puerta y digo: Por amor de Dios recogedme esta noche. Y él responde: No lo haré. Vete al lugar de los Crucíferos y pide allí.
Te digo que si hubiere tenido paciencia y no me hubiere alterado, que en esto está la verdadera alegría y la verdadera virtud y la salvación del alma.»
La verdadera, más bien que la perfecta alegría no consiste en éxitos humanos, sino en la paciencia y la paz frente a la dureza de los demás. Sólo así se revela si el centro de nuestra fe es Dios en Cristo o nuestro propio yo; si realmente queremos dar o sólo recibir.
Francisco decía: “Hermanos míos... de todo corazón deseo y amo ver y sentir en mí como en vosotros esta alegría interior y exterior. A él (el diablo) y a su comparsa toca estar tristes; a nosotros, en cambio, alegrarnos y gozarnos en el Señor.”

San Francisco de Asís, Espejo de perfección 95.


...Que Dios os bendiga, os proteja y os muestra su Rostro cada día para resucitar y encarnar su vida en vosotros/as, hermanos/as...
la florecilla violeta...vuestra hermana resucitada...os desea toda la PAZ de Jesús...