EN BUSCA DE LO QUE NOS UNE Y NOS HACE HERMANOS: CRISTO

EN BUSCA DE LO QUE NOS UNE Y NOS HACE HERMANOS: CRISTO
¡Me gustaría amar como Él me ama!

sábado, 1 de mayo de 2010

DIOS NOS HACE PARTÍCIPES DE SU PROPIA VIDA Y NOS DICE: ¡¡¡AMAOS CON MI AMOR!!!

...Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros. Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros como yo os he amado. La señal por la que conocerán que sois discípulos míos, será que os amáis unos a otros".



...He aquí la respuesta a la exigencia más profunda del corazón humano:       ¡¡¡AMAR!!!

...Para esto nos ha creado DIOS...pero no para amar de cualquier manera, sino para amar como ÉL NOS AMAAA!

¿Se puede volver a vivir igual después de leer este pasaje del Evangelio?

¿Por qué después de tanto buscar y probar, y perderme, y caerme, y volver a buscar...yo volví a la Iglesia y decidí seguir a Cristo de nuevo?
Pues porque, definitivamente Él era el único que me enseñaba quién era DIOS realmente, era el único que me enseñaba, con su ejemplo, que DIOS es AMOR VERDADERO!!!

...Cuando descubrí esto, cuando verdaderamente miré a la CRUZ con este profundo conocimiento del Amor de DIOS, que entregó a su HIJO UNIGÉNITO para que participásemos todos de su VIDA PLENA, fue cuando me enamoré del AMOR sin condiciones...y, hasta ahora no ha habido nada que haya colmado tanto mi corazón como lo ha hecho la Presencia de Jesucristo Resucitado en mi vida...
Amando a las personas que DIOS ha puesto en mi camino, es como he podido conocer a Jesús... AMANDO, y no de otra manera...

Presenciando el AMOR VIVO Y FRATERNO en la Iglesia ha sido como Jesús me ha vuelto a dar signos de que su Espíritu sigue derramándose, porque todavía hay almas auténticamente cristianas que quieren acogerle...Y están en la Iglesia Católica, sí, DOY FE DE ELLO Y PUEDO PRESENTAROS A ALGUNAS!

Definitivamente, el querer está en nosotros, y el poder en Él...

...Hoy, más que nunca, veo que Jesucristo es el verdadero hijo del hombre, el que verdaderamente nos da la auténtica humanidad que merecemos, la que nos hace AMAR y, así, transformar el mundo en el Paraíso que nos promete y que ya nos está anticipando cada vez que hacemos caso a su mandato nuevo.

¿Cómo no obedecer a un DIOS como éste que nos regala su AMOR perfecto, desinteresado, infinito, pacífico...?

Si somos cada vez más humanos es porque la VIDA de Jesucristo se ha derramado en nuestros corazones y nos inspira a actuar como Él...
¡¡¡Por las obras nos conocerán, cierto es!!!

Pues le pido al Padre del AMOR, el ÚNICO DIOS que nos colma y nos entiende, el único que ha hecho que el AMOR sea más fuerte que el PECADO...le pido al ÚNICO DIOS de mi corazón, que me enseñe a amar como Jesucristo, su hijo, nos ama, y que me inspire, con los dones del Espíritu Santo, la fidelidad y obediencia de la Virgen María, para perseverar en mi camino!

¡Y le doy gracias por todos los hermanos y hermanas que ha puesto en mi camino como luz y ejemplo de su vida!

¡¡¡QUE LA PAZ Y LA ALEGRÍA DE CRISTO RESUCITADO ESTÉ SIEMPRE LLENANDO VUESTROS CORAZONES!!!

violetilla pulgarcina os quiere y os regala este cuento sobre...


UN CRISTIANO 
Un hombre que acababa de encontrarse con Jesús Resucitado, iba a toda prisa por el Camino de la Vida, mirando por todas partes y buscando. Se acercó a un anciano que estaba sentado al borde del camino y le preguntó:
-Por favor, señor, ¿ha visto pasar por aquí a algún cristiano?
El anciano, encogiéndose de hombros le contestó: Depende del tipo de cristiano que ande buscando.
-Perdone- dijo contrariado el hombre-, pero soy nuevo en esto y no conozco los tipos que hay. Sólo conozco a Jesús.
Y el anciano añadió: Pues sí amigo; hay de muchos tipos y maneras. Los hay para todos los gustos. Hay cristianos por cumplimiento, cristianos por tradición, cristianos por costumbres, cristianos por superstición, cristianos por obligación, cristianos por conveniencia, cristianos auténticos...
-¡Los auténticos! ¡Esos son los que yo busco! ¡Los de verdad! -exclamó el hombre emocionado.
-¡Vaya!-dijo el anciano con voz grave-.Hace ya mucho tiempo que pasó uno de esos por aquí, y precisamente me preguntó lo mismo que usted.
-¿Cómo podré reconocerle?
Y el anciano contestó tranquilamente: No se preocupe amigo. No tendrá dificultad en reconocerle. Un cristiano de verdad no pasa desapercibido en este mundo de sabios y engreídos. Lo reconocerá por su VIDA. Allí donde van, siempre dejan huellas.
A propósito de esto hermanillo te transcribo un texto que ha quedado como una joya de la literatura cristiana:
Los cristianos, en efecto, no se distinguen de los demás hombres ni por su tierra ni por su habla ni por sus costumbres. Porque ni habitan ciudades exclusivas suyas, ni hablan una lengua extraña, ni llevan un género de vida aparte de los demás. A la verdad, su doctrina no ha sido por ellos inventada, gracias al talento y especulación de hombres curiosos, ni profesan como otros hacen, una enseñanza humana, sino que habitando ciudades griegas o bárbaras, según la suerte que a cada uno le cupo, y adaptándose en vestido, comida y demás género de vida a los usos y costumbres de cada país, dan muestras de un tenor de peculiar conducta, admirable, y, por confesión de todos, sorprendente.
Habitan sus propias patrias, pero como forasteros; toman parte en todo como ciudadanos y todo lo soportan como extranjeros; toda tierra extraña es para ellos patria, y toda patria, tierra extraña. Se casan como todos; como todos engendran hijos, pero no exponen los que les nacen. Ponen mesa común pero no lecho. Están en la carne, pero no viven según la carne. Pasan el tiempo en la tierra, pero tienen su ciudadanía en el cielo.
Obedecen a las leyes establecidas; pero con su vida sobrepasan las leyes. A todos aman y por todos son perseguidos. Se los desconoce y se los condena. Se los mata y en ello se les da la vida; Son pobres y enriquecen a muchos. Carecen de todo y abundan en todo. Son deshonrados y en las mismas deshonras son glorificados. Se los maldice y se los declara justos. Los vituperan y ellos bendicen. Se los injuria y ellos dan honra. Hacen bien y se los castiga como malhechores; castigados de muerte, se alegran, Como si se les diera la vida. Por los judíos se los combate como a extranjeros; por los griegos son perseguidos, sin embargo, los mismos que los aborrecen no saben decir el motivo de su odio. Mas, para decirlo brevemente, lo que es el alma en el cuerpo, eso son los cristianos en el mundo. El alma está esparcida por todos los miembros del cuerpo, cristianos hay por todas las ciudades del mundo. Habita el alma en el cuerpo, pero no procede del cuerpo: así los cristianos habitan en el mundo, pero no son del mundo”.